Reflexiones de amor

  • ¿Quién es Dios?
  • ¿A quién le rezas-oras?/ Idolatría
  • La importancia de saber quién es Jesús
  • ¿Bueno o malo?
  • Los débiles en la fe
  • ¿Porqué confiar en Dios?
  • La amistad con el mundo
  • El pecado que habita en mi/Los errores
  • ¿Quién eres para que juzgues?/ La LENGUA
  • Piedra de tropiezo/Mujer de apariencia
  • La desobediencia/ Bendiciones y maldiciones
  • La nueva vida/ ¿Cómo seguir a Dios con el corazón?
  • Las pruebas de Dios/ TODO TIENE UN TIEMPO
  • Amar y perdonar
  • No hay otro Dios/Recompensa de los que guardan su pacto
  • Misericordia y amor eterno de Dios
  • Deberes de la vida cristiana
  • La venida del Señor/ Juicio final
  • La felicidad está en el interior no en el exterior, por lo tanto no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.

 

  • El amor verdadero es sólo el amor de Dios, sin ninguna condición, sin ninguna razón.

 

  • Un corazón que ama es siempre joven.

 

  • El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás. (Corintios)

Dios es mi refugio y mi fortaleza.

No es la recompensa lo que eleva el alma, sino el esfuerzo que ha costado esta recompensa.


Donde está el amor, está también Dios.

 


El momento de ser feliz, es ahora.

 


La felicidad no depende de lo que nos pueda pasar, sino de la forma en que percibimos lo que nos ocurre.

 


Procure hacer esto: Encuentre el lado positivo a todo aquello que parezca negativo.

 


Siete días sin reír nos debilita.

 


El amor cura tanto al que da como al que recibe.

 


Mi espíritu queda tranquilo cuando perdono en vez de juzgar.

 


Amar, es superarse.

 


Lo que cuenta no es lo que se da, sino el amor con el que se da.

 


No permitas jamás que alguien llegue a ti sin dejarle ir mejor y más feliz.

Escucha, ve y calla si quieres vivir en paz.  

Estar en paz consigo mismo es el medio más seguro de comenzar a estarlo con los demás. 

Hay algo tan necesario como el pan de cada día y es la paz de cada día, la paz sin la cual el pan es amargo. 

Hombre de gran paz, hombre de mucha vida. 

¡Hombres y mujeres del tercer milenio! Dejadme que os repita: ¡abrid el corazón a Cristo crucificado y resucitado, que viene ofreciendo la paz! Donde entra Cristo resucitado, con Él entra la verdadera paz. 

La paz consiste, en gran parte, en el hecho de desearla con toda el alma.

La paz del alma es la mayor riqueza. 

La paz comienza en el interior de los corazones.

La paz constituye un bien tal, que no cabe desear oro más preciado ni poseer otro más útil. 

La paz en el mundo finalmente dependerá de nuestra capacidad para la amistad 
y de la voluntad para usarla. 

La paz es uno de los bienes más preciosos para las personas, para los pueblos y para los Estados. 

La paz exige cuatro condiciones esenciales: Verdad, justicia, amor y libertad. 

La paz hace riqueza; la riqueza, soberbia; la soberbia trae la guerra; la guerra la miseria; la miseria, la humildad; y la humildad hace de nuevo la paz. 

La paz no es la ausencia de conflicto, sino la presencia de alternativas creativas que nos ayuden a solucionar el conflicto.

La paz reside en el corazón de quien la practica. 

La paz, se realiza respetando el orden internacional y el derecho internacional, que deben ser las prioridades de todos aquellos que tienen a su cargo el destino de las Naciones. 

La verdadera reconciliación entre hombres enfrentados y enemistados solo es posible, si se dejan reconciliar al mismo tiempo con Dios. 

La auténtica religión no apoya el terrorismo y la violencia, sino que busca promover de toda forma posible la unidad y la paz de la familia humana. 

Mientras no haya una distribución equitativa de la riqueza, no habrá paz.